La compañía obtiene el sello “Calculo, reduzco y compenso” del Ministerio para la Transición Ecológica tras casi cinco años de trabajo, inversiones y transformación interna para reducir emisiones y avanzar hacia una industria net zero.
Servicios Ecológicos Navarra (SEN) ha alcanzado un nuevo hito en su trayectoria empresarial y ambiental: la compañía se ha convertido oficialmente en la primera empresa navarra y la primera empresa de su sector en España en compensar el 100 % de su huella de carbono de alcance 1 y 2, obteniendo el sello “Calculo, reduzco y compenso” otorgado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
La resolución favorable de la Oficina Española de Cambio Climático acredita que SEN ha compensado el 100 % de su huella de carbono de alcance 1 y 2, es decir, las emisiones directas derivadas de su actividad y las asociadas a la energía que consume. Además, reconoce una reducción del 22,34 % en la intensidad de emisiones del trienio 2022-2024 respecto al periodo 2021-2023.
Pero detrás de ese sello hay mucho más que una certificación administrativa. Hay casi cinco años de auditorías, inversiones, cambios operativos y decisiones estratégicas orientadas a transformar la compañía desde dentro para adaptarla a la industria que viene: una industria más eficiente, más sostenible y preparada para un contexto en el que las cadenas de valor deberán ser, cada vez más, neutras en carbono.
“Esto es el resultado de años de trabajo, de revisión de procesos, de inversiones importantes. Sabemos que el futuro va en esta dirección y decidimos adelantarnos. Hoy nuestros clientes no solo buscan un gestor de residuos eficaz; también necesitan colaboradores que les ayuden a reducir el impacto ambiental de toda su cadena de valor. Nosotros queremos ser precisamente eso”, destaca Alejandro Guindano, presidente de SEN.
Durante los últimos años, SEN ha impulsado una profunda transformación ambiental de su actividad. La compañía ha renovado su flota incorporando vehículos de menor impacto y tecnología Euro 6, ha desarrollado instalaciones de autoconsumo energético, ha mejorado la eficiencia de sus plantas y ha realizado inversiones destinadas a sostenibilidad, eficiencia y reducción de emisiones.
“Muchas veces se habla de sostenibilidad como si fuera únicamente una obligación regulatoria, pero para nosotros también es una manera de construir una empresa más sólida, más competitiva y preparada para el futuro”, explica Jorge Acín, gerente de SEN.
Como recuerda Alejandro Guindano, este hito conecta también con una forma de entender la empresa heredada de la generación anterior. “Mi padre, Justo, dejó el listón muy alto. A su generación le tocó abrir camino en un sector complejo, profesionalizar la gestión de residuos y construir una empresa referente siendo pionero en mucho aspectos. A la nuestra nos corresponde dar el siguiente paso: avanzar en procesos, eficiencia, reducción de emisiones y neutralidad climática. Es nuestra manera de estar a la altura de ese legado”, señala.
Mucho más que compensar emisiones
Parte de esa estrategia se ha materializado en proyectos de absorción desarrollados en Navarra, como el Bosque CPEN de Legarda, una iniciativa pionera de colaboración público-privada impulsada por la Corporación Pública Empresarial de Navarra junto al Ayuntamiento de Legarda y seis empresas privadas lideradas por SEN.
El proyecto ha permitido regenerar 21,37 hectáreas de monte afectadas por los incendios de 2022 —el 10,8 % de la superficie arbolada del municipio— mediante la plantación de 35.648 árboles, en concreto 22.539 pinos salgareños y 13.109 cedros del Atlas. Su impacto ambiental previsto es especialmente relevante: se estima que este nuevo sumidero natural será capaz de absorber 30.816 toneladas de CO₂ en los próximos 50 años, una cifra superior a toda la huella de carbono acumulada del municipio durante ese mismo periodo y equivalente a las emisiones anuales de cerca de 25.000 turismos. Para SEN, participar en este tipo de iniciativas supone llevar la compensación más allá del cumplimiento formal: significa contribuir a recuperar territorio, biodiversidad y futuro en Navarra, vinculando su avance hacia la neutralidad climática con
proyectos concretos, medibles y con impacto local.
SEN también colabora en “Hay otra forma de conservar nuestros bosques”, el proyecto impulsado por Navarra Capital y Laboral Kutxa para regenerar espacios naturales y favorecer la biodiversidad en Navarra.
“Compensar no consiste en comprar créditos y ya está. Queríamos que tuviera un impacto real aquí, en Navarra, ayudando a recuperar territorio, biodiversidad y ecosistemas. Tiene mucho más sentido hacerlo así”, señala Guindano.
Adelantarse a las exigencias regulatorias
La obtención del sello llega además en un momento clave para el tejido empresarial europeo, en plena aceleración de las exigencias regulatorias y de sostenibilidad ligadas a la descarbonización industrial.
En este contexto, SEN considera que alcanzar la neutralidad en carbono supone también una ventaja competitiva para sus clientes, especialmente para aquellas industrias que deberán acreditar progresivamente la reducción de emisiones en toda su cadena de suministro.
La compañía, de hecho, ya trabaja con el objetivo de avanzar hacia escenarios de sobrecompensación de carbono en los próximos años.
“Estamos convencidos de que esto va mucho más allá de SEN. Las empresas que
quieran seguir siendo competitivas van a necesitar rodearse de proveedores alineados
con esos objetivos climáticos. Nosotros queremos ayudarles también en ese camino”,
concluye Acín.
Con este reconocimiento oficial, SEN vuelve a situarse a la vanguardia del sector en responsabilidad social corporativa, sostenibilidad e innovación ambiental, reforzando una trayectoria pionera que ya le llevó en su día a ser una de las primeras empresas del sector en España en obtener autorización para la gestión de residuos peligrosos y en incorporar certificaciones ambientales y de calidad ISO como parte estructural de su modelo de gestión.
